RELIGIÓN Y CIENCIA
LAS etapas formativas de
primaria y media y de bachillerato representan un recorrido fundamental para la
formación integral de las nuevas generaciones, que ha de conferir al estudiante
los conocimientos adecuados, así como los hábitos de trabajo, para el desarrollo
de sus aptitudes y actitudes intelectuales. Una formación neutra, desencarnada
de lo que representa nuestro ámbito cultural y nuestras tradiciones, sería tan
absurda como pretender que cada ser humano hubiera de comenzar la historia.
Rasgo de nuestra propia cultura es estar de acuerdo en que se trata de formar
ciudadanos libres, personas bien instruidas, capaces de desarrollar su propia
autonomía, comprendiendo al mundo y entendiendo su papel en el mismo, para
aspirar a desarrollar una vida plena y autodeterminarse en esa dirección.