VOLTAIRE
Y LA BELLA ÉMILIE
(…) Madame du Châtelet era una inquieta muchacha nacida en 1706 en una familia
de la nobleza de toga, y educada de manera privilegiada: sabía latín, inglés,
italiano, conocía sus literaturas y tenía debilidad por las matemáticas; una
filósofa interesada por la ciencia de su tiempo y a la cual se le debe, en
parte, la introducción y entendimiento en la Francia de su época de Leibniz y
Newton. Tuvo la suerte de tener cerca a Maupertuis, de quien aprendió, y de
cuyos conocimientos también se benefició Voltaire en sus escritos científicos
contenidos en las Cartas filosóficas.