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22/3/17

Democracia ¿para qué? Félix Ovejero



Democracia, ¿para qué?
Peligra hoy el vínculo entre elecciones y calidad democrática. El sistema no es sensible al cambio; tampoco hay demanda ciudadana ni oferta política. Los votantes, humanos, somos animales de senda y detestamos las novedades

15/2/17

El populismo es una pornografía. G.Sorman



EL POPULISMO ES UNA PORNOGRAFÍA
¿Por qué surge ahora el populismo? La explicación habitual es que la globalización asusta, el terrorismo desestabiliza, la inmigración aumenta y la innovación destruye nuestros empleos con la misma rapidez con que crea otros.

9/1/17

Zygmunt Bauman



Zygmunt Bauman
El filósofo polaco Zygmunt Bauman ha fallecido a los 91 años en Leeds (Reino Unido), localidad en la que residía desde hace años, según ha anunciado el periódico «Gazeta Wyborzca».
Padre de la «modernidad líquida», Bauman nació en 1925 en Poznan (Polonia), en el seno de una familia judía humilde que se trasladó a la URSS tras estallar la Segunda Guerra Mundial. Terminado el conflicto, Bauman regresó a Polonia y ejerció la docencia en la Universidad de Varsovia, hasta que en 1968 se exilió de nuevo por razones políticas. Durante unos años vivió en Israel y fue profesor en la Universidad de Tel Aviv hasta 1970.
Catedrático emérito de Sociología de la Universidad de Leeds, a lo largo de su prolífica y dilatada carrera académica impartió clases en universidades de Estados Unidos, Australia o Canadá, y en The London School of Economics.
Con su análisis sobre los vínculos entre la modernidad, el nazismo y el comunismo posmoderno logró un gran reconocimiento internacional, que se vio traducido en numerosos premios, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (junto con Alain Touraine, en 2010), el European Amalfi Prize for Sociology and Social Science (1992) y el Theodor W. Adorno Award (1998).
El profesor Bauman contribuyó al desarrollo de las ciencias sociales mediante la creación de conceptos como la «teoría de la modernidad líquida», que define los tiempos actuales como una era de cambio y movimiento constantes, en la que el hombre está huérfano de referencias consistentes y los conceptos son más inestables que nunca. Sus teorías ejercieron una gran influencia en los movimientos antiglobalización.
Su obra
La obra ensayística de Bauman, que comenzó en los años 50, alcanzó fama internacional en los 80 con títulos como «Modernidad y holocausto» (1989), donde define el exterminio judío como un fenómeno relacionado con el desarrollo de la modernidad.
Autor de 57 libros y más de 100 ensayos, entre sus obras más significativas destacan «La modernidad líquida» (2000), considerada su obra cumbre, en la que observa cómo el capitalismo globalizado está acabando con la solidez de la sociedad industrial; «Amor líquido» (2005); «Vida líquida» (2006); «La cultura como praxis» (1973); «La posmodernidad y sus descontentos» (1997); «La globalización: consecuencias humanas» (1998); «En búsqueda de la política» (1999); o «La sociedad individualizada» (2001).
En 2005 publicó «Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias» (2005), donde exponía las consecuencias inevitables de la modernización, tales como las migraciones, los refugiados, el desempleo, la nueva pobreza y la necesidad de fijar identidades.
Pensamientos
En su última entrevista en ABC, concedida con motivo de la conferencia que ofreció en la Fundación Rafael del Pino de Madrid tras la publicación de «¿La riqueza de unos pocos nos beneficia a todos?» (2014), Bauman aseguró que «la distancia entre pobres y ricos está agrandándose a un ritmo sin precedentes». El filósofo, que se mostró «úcido, cordial, directo y ágil» durante la conversación dijo que «el estado de bienestar no fue fruto de una decisión partidista» y tachó de falsedad «que si los ricos se hacen más ricos será bueno para todos».
Consciente de que la ciudadanía ha perdido «la fe en las instituciones políticas», Bauman consideraba que «la soberanía del Estado territorial se ha convertido en una ilusión» y que «internet provoca más divisiones que unificaciones». «El futuro está en las ciudades, en los alcaldes», terminó diciendo el filósofo.         
ISABEL PERMUYABC

4/1/17

2017,el año de nuestra vida. Gabriel Tortella



2017, el año de nuestra vida
"Hoy es el primer día del resto de tu vida". Esta frase estaba muy en boga en Estados Unidos cuando yo estudiaba allí y, aunque tautológica, me pareció ingeniosa. No tiene autor que yo sepa, pero debe haber sido ideada por un médico o psicólogo, porque al parecer se la decían a los pacientes de reformatorios y clínicas de rehabilitación para que se dieran cuenta de la importancia de sus acciones presentes.

22/12/16

Savonarola. G.Albiac



Savonarola: la ciudad en llamas
El dominico soñó con construir el reino de Dios en este mundo. Un utópico «asalto a los cielos» desde Florencia que tuvo en contra a Maquiavelo

6/12/16

Hágase justicia, perezca el mundo. Javier Gomá



Hágase justicia, perezca el mundo

«Utopía», de Tomás Moro, cumple cinco siglos. Javier Gomá la enfrenta a los populismos en ascenso. «Cualquier programa de cambiar aceleradamente el mundo por otro más perfecto, en lugar de trabajar por mejorarlo, ignora la realidad», asegura

10/11/16

Malestar en la democracia. Guy Sorman




MALESTAR EN LA DEMOCRACIA
Podemos calificar la incursión de Donald Trump en la democracia estadounidense como un acto de piratería de un corsario que navega por las redes sociales para atacar al navío de la Constitución. Pero el trumpismo no es un fenómeno aislado. ¿Es posible no sorprenderse ante el número de jefes de Estado y de Gobierno que se han hecho con el poder últimamente manipulando las reglas de la democracia?

7/11/16

Una nueva época,un mundo infeliz. Antony Beevor


Una nueva época, un mundo infeliz
Un feroz individualismo ha definido nuestras sociedades en las últimas tres décadas. La democracia y la verdad están en peligro

8/10/16

Tomás Moro,quinientos años de Utopía



TOMÁS MORO, QUINIENTOS AÑOS DE UTOPÍA
CUANDO Tomás Moro publica en 1516 el primer tomo de Utopía, la gran mayoría de sus contemporáneos, incluso pertenecientes a los sectores más cultivados de la vida social o de la Iglesia del Reino Unido, no llegaron a captar en sus páginas la fina ironía con que el autor criticaba los hábitos vergonzosos de aquellos reinos que se llamaban cristianos. Difícil objetivo sobre una sociedad feudal estructurada en señores y humildes vasallos.

16/8/16

Tolerancia cero.Guy Sorman



TOLERANCIA CERO
Es incuestionable «Cuanto menos tiempo están en libertad los delincuentes, menos delitos cometen; por tanto, ¿hay que ponerlos en libertad? La izquierda demócrata lo desea, la mayoría de la población, no»
LOS europeos viven angustiados pensando en cuándo se producirá el próximo atentado, pero los doce millones de neoyorquinos, no. Desde la destrucción de las Torres Gemelas en 2001, la ciudad sigue siendo un objetivo, pero se ha mantenido indemne gracias a su policía. Y gracias a esta policía, la criminalidad y la delincuencia no dejan de disminuir. La seguridad empezó a mejorar, en 1994, gracias a William Bratton, que fue nombrado jefe de la policía por el alcalde Rudy Giuliani, y luego por Bill de Blasio. Bratton dejará su cargo en septiembre.

11/8/16

El nihilismo europeo. Ignacio Sánchez Cámara



EL NIHILISMO EUROPEO

EN una conferencia sobre la responsabilidad del estudiante con la cultura, pronunciada en Múnich el 3 de mayo de 1954, se refería Romano Guardini al «nihilismo europeo». Eso es precisamente lo que estamos viviendo, nuestra enfermedad. Falta determinar si se trata de un trastorno transitorio o de una enfermedad letal.

7/6/16

La socialdemocracia como pretexto



ALEMANIA-ESPAÑA 1945-2016
A las seis de la mañana del 30 de abril de 1945, un autobús recoge a un grupo de personas en el hotel Lux de Moscú. Apenas hablan entre sí y por las miradas interrogativas que cruzan se deduce que no conocen a dónde les lleva, hasta que entran en el aeropuerto.

7/4/16

Causas del yihadismo. G.Sorman




¿DE DÓNDE SALEN LOS YIHADISTAS?
«No es en el Corán donde conviene buscar una explicación para la violencia neoyihadista, sino en la sociedad contemporánea que ha engendrado a estos “locos de Dios”»

9/3/16

Utopías negativas. Jorge Edwards



UTOPÍAS NEGATIVAS
ESTÁBAMOS en un departamento destartalado, lleno de libros viejos, de papeles, de muebles en no muy buen estado, con una imagen de Fidel Castro encima de una repisa, el Hermano Mayor, detalle que siempre me sorprendía, ya que los ocupantes de la casa eran más bien críticos de la situación, descontentos, disidentes, palabra, esta última, que todavía no se había puesto de moda. Recibimos entonces la noticia de que se acababa de crear en Chile una editorial del Estado, Quimantú.

15/9/15

Javier Reverte. Serpientes de verano



SERPIENTES DE VERANO
RECUERDO que, en mis años de joven periodista, durante los estíos apenas sucedían hechos importantes como para alcanzar el grado de noticia –ni siquiera crímenes pasionales– y nos las veíamos y las deseábamos para idear una llamativa primera página. Ávidamente, buscábamos «serpientes de verano», como llamábamos a las informaciones engordadas y sobrevaloradas con las que dar al periódico un cierto grado de interés. La expresión venía, como adivinará el lector, de un enorme reptil anfibio que cada verano era avistado por algunos turistas en el famoso lago Ness. Nunca se dejaba ver en invierno, sólo en verano. Y creo que no habrá muchas fotos publicadas tantas veces en el mundo como la del cuello del bicho surgiendo vertical, parecido al periscopio de un submarino, de las aguas oscuras de la laguna escocesa.
Ahora, sin embargo, durante los últimos estíos, hay que escoger a diario, entre decenas de desastres, cuáles llevar a la primera página –o al titular del telediario o del informativo radiado–, no ya para atraer la curiosidad de quien lee, ve, o escucha, sino para alertar sobre las graves incertidumbres que acechan nuestra existencia. Porque vivimos tiempos de perplejidad y miedo. Y los humanos nos sentimos más desprovistos que nunca de razones para aspirar a la felicidad y a un mundo mejor.
Hace poco, en el semanario francés «Le Point», leía una interesante entrevista con el filósofo judío francés Alain Filkenkraut. Fue uno de esos jóvenes rebeldes surgidos de las cenizas de Mayo del 68 –como Gluksman y el algo más tardío y precoz Henry-Lévy–, cuyos controvertidos pensamientos, crecidos en los pupitres de la rebelión universitaria, se han adaptado confortablemente al tradicional «establishment» político.
Daba Filkenkraut en la entrevista un ingenioso diagnóstico de la era que nos toca vivir: « Los pesimistas creen que la catástrofe está al llegar.No comparto su optimismo. La catástro fe está en marcha ». Volviendo a lo que señalaba al principio sobre las «serpientes de verano» no hay que irse al lago Ness para encontrar titulares que alienten el morbo, porque más bien despiertan nuestro pavor. La explosión de Tianin (China), por ejemplo, que ha provocado un nuevo cataclismo en el medio ambiente. O la avalancha de refugiados que huyen de los territorios de Oriente Medio y Afganistán hacia las fronteras de la estupefacta e insolidaria Europa. O los libios que mueren en el mar buscando las costas italianas. O los peligros que se ciernen de nuevo sobre la economía mundial, tras el desfallecimiento financiero de un país tan poderoso como China y después del gran fiasco griego. O el avance de la corrupción en los sistemas políticos más acreditados. O el crecimiento del egoísmo nacionalista. O la pujanza de Estado Islámico y sus métodos de expandir el terror. O la posibilidad de que un imprevisto atentado terrorista, organizado por un «lobo solitario», nos pille en el lugar equivocado a la hora inoportuna. O las apabullantes cifras de seres humanos que cada día pierden su empleo, su vivienda y su patria. O los muertos por las guerras y hambrunas. El lago Ness, con aquel temible monstruo oculto en sus profundidades, nos parece ahora una charca de pececitos de colores.
El principal problema de nuestro tiempo es, en mi opinión, que la democracia se ha debilitado y envilecido y eso hace que nos sentamos incapaces de controlar nuestro destino. Incluso los filósofos parecen cansados de pensar y ya no emiten apenas juicios éticos, quién sabe si aterrados y arrepentidos ante las consecuencias funestas que sus ideas arrojaron sobre la
humanidad el pasado siglo XX. Hace poco, el director de cine Peter Greenway clamaba: « Nos hemos desecho de Dios, de Satán y de Freud. ¡Por fin estamos completamente solos en la historia de la Humanidad! ». Solos, sí; pero también desvalidos y desconcertados. No obstante, ¿qué tiene que ver el desfallecimiento de la democracia con Tianin, con las olas de refugiados sirios, con los ahogados libios, con la crisis económica, con la corrupción política y con el terrorismo? Nada en la apariencia, todo en la sustancia.
La democracia fue un sistema inventado por los hombres para hacerse a sí mismos más libres dentro de una sociedad más justa. Y con ese espíritu, ese sistema fue capaz de alzar un modo de vida en común repleto de vitalidad y de vigor. Cuanto más democrática era una sociedad, más fuerte se hacía. Sencillamente porque los ciudadanos la veían como algo suyo, como una seña que formaba parte de su íntima razón de ser.
Pero hace ya tiempo que los valores que fundamentaban la sociedad democrática se han pervertido y han vencido las leyes ciegas del mercado libre y del capitalismo voraz sobre los principios de solidaridad y de justicia. El monopolio del poder lo detentan ahora las finanzas y ese poder no elegido en las urnas crea un sistema sin alma, basado, tan sólo, en el beneficio. Hoy, el FMI, el Banco Europeo, las agencias de calificación, las «troikas» y otros organismos de parecido jaez son mucho más poderosos que la mayoría de los gobiernos elegidos libremente. Y peor todavía: a su arrimo, continúan creándose entidades de decisión económica exentas de control parlamentario.
No obstante, sin ideales ni valores, no hay democracia posible. Y así surgen las dictaduras e intransigencias a las que no sabemos enfrentarnos: el Assad, Estado Islámico, Libia…. Y la corrupción campa libremente por el mundo y hace posibles los Tianin, burlando leyes de control ecológico. Y el paro y el hambre aumentan porque lo prioritario es reflotar a los bancos. Y miles de personas huyen de sus hogares en busca de patrias nuevas que les reciben con muros y alambradas. Y este volcánico proceso no se detiene sencillamente porque las convicciones democráticas se han debilitado y nadie las defiende con vigor suficiente. Hay armas, pero no principios.
Por cierto: la democracia, un invento griego, la salvaron en Maratón diez mil hombres libres –entre ellos el dramaturgo Esquilo– luchando contra los doscientos mil soldados de un despótico emperador persa. Los banqueros del Ática permanecieron, entretanto, encerrados en sus casas.
Javier Reverte   ABC  8.9.15