El primer filósofo negro se llamó Amo y fue esclavo
Excavando sorpresas, curiosidades e historias que
deberían ser recuperadas en las dos grandes
enciclopedias hispano-americanas, la de Montaner y Simón, iniciada en 1887, y
la de Espasa, publicada a partir de 1908, me topé hace ya años con uno de esos
personajes que conmueven profundamente a las almas abiertas. Se llamó Anton Wilhem Amo (Antón William Amo
consta en su tumba, qué ingleses éstos) y vivió imprecisamente desde 1703 a no
se sabe cuándo aunque en su lápida solitaria y anómala varada junto a un fuerte
en Ghana figura el año 1784. Su vida constituye la prueba irrefutable de que
hay personas que nacen a destiempo
en épocas que no podían reconocer su grandeza.